¿Qué es?
Fue fundada en 1892 por
A. T.Still, un médico cirujano harto de ver la gente morir a su alrededor dado el
poco desarrollo de los fármacos y de las técnicas medicas. Así que optó por
otro camino.
Es una terapia manual holística,
considera el paciente como un todo complejo constituido de cuatro partes que
interactúan: química (lo que ingerimos y lo que nos constituye, átomos), estructural
(nuestro cuerpo y su mecánica), energética (lo que nos anima, la vitalidad) y
emocional (lo que sentimos).
Se basa sobre un conocimiento
avanzado de la anatomía y su mecánica para tratar la estructura corporal y a
través de esta regular la química, la energía y las emociones del paciente.
Trata todas las estructuras del
cuerpo: la columna vertebral, los miembros, el cráneo y las meninges (tanto el
cerebro como la médula y los nervios periféricos) y las vísceras.
Por esto logra resultados tan
buenos en problemas tan variados.
¿Cómo actúa?
Restablece la circulación
sanguínea y linfática favoreciendo la nutrición correcta de todos los tejidos y
estructuras del cuerpo.
Una buena circulación
sanguínea
en todas las partes del cuerpo
es fundamental para una buena fisiología (eliminación de toxinas, oxigenación,
nutrición, absorción, hidratación…).
Devuelve el movimiento a las
articulaciones óseas, “recolocando” los huesos entre sí para que haya una buena
movilidad y flexibilidad corporal.
Trata todas las estructuras
blandas, los tejidos de sostén, los órganos y las membranas intra-craneales para
evitar las compresiones y las torsiones que provocan agobio, sensaciones
molestas y dolor.
Al devolver soltura y movimiento
a las estructuras corporales tiene un efecto de regulación de la presión
interna y restablece la homeostasis (equilibrio corporal).
"Donde hay líquidos hay salud" A.T. Still
¿A quién está dirigido?
A todo el mundo. Es una terapia
preventiva y curativa, así que se puede hacer una sesión al año para evitar
problemas en el futuro o hacer un seguimiento terapéutico mensual según la necesidad de cada un@.

No hay límite de edad, vale para
bebés, niñ@s, adult@s y ancian@s.
Las técnicas utilizadas aquí son
suaves (funcionales, miotensivas, etc.), sin “cracking” articular, utilizando
las fuerzas naturales del cuerpo para que sea el mismo paciente que se
reequilibre.
La prevención es la parte menos
espectacular pero más eficaz de la osteopatía.
También tiene efecto para
todos tipos de dolores de origen traumático o nervioso, hernias, discopatías, ciáticas,
dolores de cabeza, reglas problemáticas, angustia, insomnio, nerviosismo, tensión
arterial, problemas respiratorios, digestivos y mucho más.
Lo mejor es venir a
preguntarnos.